El Concilio

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jueves, 15 de octubre de 2015

Enanos de Tir-Nâ-Bor

Nunca está de más tomarse un tiempo para uno mismo, desempolvar el pincel y sumergirse en el vasto mundo de la fantasía un par de horas a la semana. ¿Por qué? Pues porque nada te puede hacer más feliz que triturar goblins con un martillo del tamaño de tu cabeza. Y en eso, sin duda, son expertos los gemelos Zhurra y Páliz.


He aquí las dos miniaturas que he desempolvado, directas del baúl de los recuerdos. Se trata de dos Brutos con martillo de la marca Confrontation.


¡Al lío! Comenzaremos pintando la capa base del color predominante de las figuras, la piel en este caso, para hacernos una idea de qué colores usar a partir de entonces.


Damos un lavado con un tono más oscuro para sacar a la luz los relieves y elegimos el resto de colores base.


Primera capa de luces a base de los mismos colores mezclados con algo de blanco. Ya vamos viendo hacia dónde va la apariencia, un buen momento para elegir qué colores usaremos para los detalles. 


Ya empiezan a tomar forma, a falta de los metalizados de las armas y algunos complementos. Mucho rojo, marrón y carne en la paleta piden toque de azul para las últimas pinceladas y algo de verde en la peana.


"Matar."


¡Recta final! Ya sólo queda encolar la base de la peana y sumergirla en arena, y ver cómo la miniatura gana presencia a base de un poquito de tierra y vegetación artificial con nuestros pinceles ya guardados en la caja.

¡Un saludo, y hasta la semana que viene!

Brochazo de salida

Todo ocurrió durante el nefasto Octubre de 2015...

El verano se despedía con sorna y la vida real, esa repugnante vida escasa de tiempo libre, caminatas por el campo y sonrisas radiantes, golpeaba con fuerza a los mortales. Los días se sucedían uno tras otro, alternando calor sofocante y frío glaciar según la semana. Seres horrendos y retardados, comparecían todos los días en la caja tonta para explicar planes de dudosa calidad para solucionar problemas que ellos mismos habían creado.

El mundo parecía estar sumido en un bruma tétrica y la desesperación cabalgaba a lomos de un híbrido de cerdo cruzado con una gallina, tal y como se había predicho milenios atrás.

Como el Necronomicon estaba lejos de ser encontrado y leído para poder poner fin a todos nuestros pesares, un grupo de héroes decidimos crear una alianza con el firme propósito de aportar al mundo algo tan poco original como un blog. ¡En efecto, otro blog más! Éste versaría sobre ficción, fantasía, historia y wargames y además podríamos hablar de estupideces, libros, viajes e incluso brebajes artesanales. Sí, lo haríamos y así dejaríamos un rastro en Internet sobre nuestros pasatiempos y elucubraciones. Sería épico, sin duda.

Así pues, un concilio fue creado...
¡EL CONCILIO DEL PINCEL!